Viajar es tan viejo como las pirámides…
El interés del hombre por viajar es tan antiguo como su existencia en un principio se vio obligado a desplazarse por la necesidad de conseguir alimentos, después con la aparición del intercambio de bienes y el comercio sus desplazamientos fueron haciéndose cada vez mas extensos. Llevado por la necesidad de conocimiento y de conquista a habitar todo el planeta.
El turismo nace en el siglo XIX como una consecuencia de la revolución industrial, apareciendo desplazamientos cuya intención principal era el ocio, descanso, cultura, salud, negocios o simplemente relaciones familiares, movimientos que se distinguían por su finalidad de otros tipos de desplazamientos motivados por guerras, conquistas, comercio o simplemente movimientos migratorios.
Sus inicios se remontan a la Edad Antigua pues desde la época de la Grecia clásica el hombre le ha dado una gran importancia al ocio, dedicando su tiempo libre a la cultura, diversión, religión y deporte. Realizaban desplazamientos para ello destacándose aquellos que realizaban a Olimpia cada cuatro años con el motivo de asistir a las olimpiadas, a las que acudían miles de personas donde mezclaban religión y deporte. Otro de los grandes motivos de desplazamientos eran las peregrinaciones religiosas que se dirigían principalmente a los oráculos de Delfos y de Dodona.
Prosiguieron los romanos que durante su imperio frecuentaban aguas termales (termas de Caracalla), estos eran asiduos de los grandes espectáculos testigo de ellos el imperioso Coliseo Romano, se conoce además que realizaban desplazamientos habituales hacia la costa donde contaban con una villa de vacaciones en el mar. Cosa que era posible debido a la Paz Romana, el desarrollo que llegaron a alcanzar con importantes vías de comunicación y principalmente a la gran prosperidad económica de su imperio que posibilitaba a algunos ciudadanos medios económicos y tiempo libre.
Durante la Edad Media hay un primer momento de retroceso debido a una mayor conflictividad y a la recesión económica que esta trajo consigo. Surgiendo así un auge de las peregrinaciones religiosas que debido a la extensión del Cristianismo y del Islam a un mayor numero de creyentes comenzaron a ser mayores los desplazamientos surgiendo así las peregrinaciones continuas por toda Europa para los cristianos con las famosas expediciones desde Venecia a Tierra Santa, las peregrinaciones por el Camino de Santiago con las que surgieron mapas, mesones y todo tipo de servicios a los caminantes; mientras que en el mundo Islámico surgían aquellas a la Meca uno de los 5 pilares del Islam obligando a todos los creyentes a esta peregrinación al menos una vez en la vida.
Las peregrinaciones continúan en la Edad Moderna en la que las grandes personalidades viajaban acompañadas de todo su séquito cada vez mas numeroso por lo que se hacia casi imposible alojarlos a todos en un palacio apareciendo así los primeros alojamientos con el nombre de Hotel palabra francesa que designaba a los palacios urbanos. También es esta la época de las grandes expediciones marítimas de españoles, británicos y portugueses en los cuales comienza a despertar la curiosidad por viajar y conocer otros mundos. Se pone de moda también el enviar a los jóvenes aristócratas ingleses al finalizar sus estudios a hacer un “gran-tour” por distintos países europeos con el fin de complementar su formación y adquirir ciertas experiencias, de ahí la procedencia de las palabras turismo y turista. Viajes motivados por la necesidad de instrucción de estos jóvenes aristócratas que debían en un futuro gobernar su país por la necesidad del conocimiento “in situ” de las grandezas de Roma, París o Atenas así como los debates en los grandes centros termales estos viajeros debían aprender como llevar las riendas de un imperio como el británico siendo este para muchos el autentico fenómeno fundacional del turismo moderno.
Época caracterizada también por el resurgir de las Termas que habían decaído durante la edad media y a las que no solo se asiste por consejo medico sino que también se convierte en una moda como un tipo de diversión y entretenimiento. El descubrimiento de los baños de barro como remedio terapéutico, y las playas frías como Niza y Costa Azul donde iban a tomar baños por prescripción medica.
Con la llegada de la edad contemporánea, la revolución industrial, la tecnología, los grandes cambios de la sociedad y en los estilos de vida que alteraban la morfología de la comunidad y que fueron momentos históricos excepcionales pues el siglo XIX fue testigo de una gran expansión económica seguida de una revolución industrial y científica que fue incluso mayor en la mitad del siglo XX fue uno de los motores impulsores del turismo llegando a ser la mayor industria del mundo a finales del siglo XX. Con una burguesía que se consolida y que vuelve a tener recursos económicos y tiempo libre para viajar.
Inventos como la maquina de vapor que supusieron una reducción espectacular en el transporte, la extensión de las líneas férreas con gran rapidez por toda Europa y Norteamérica, el uso del vapor en la navegación reduciendo el tiempo de los desplazamientos, ofreciendo Inglaterra por primera vez travesías transoceánicas que favorecieron además las corriente migratorias europeas a América.
Comienza a surgir el turismo de montaña o salud, construyéndose famosos sanatorios y clínicas que llegan aun como pequeños hoteles con encanto a nuestros días, el auge de las playas frías (Costa azul, Canal de la Mancha,…).
La aparición de los viajes organizados y consigo las agencias de viajes, las mejoras en los servicios hoteleros hasta introducir el cuarto de baño en las habitaciones toda una industria floreciente al punto que al estallar la primera guerra mundial se considera que había aproximadamente 150.000 turistas americanos en Europa.
No obstante no fue hasta después de la segunda guerra mundial con la llegada de la paz mundial que el turismo llego a su máximo exponente en los años 50 con la generalización de las vacaciones pagadas, las mejoras en los sistemas de transporte y sobre todo el aumento de la renta per cápita en los países europeos dieron paso al surgimiento de una nueva cultura de ocio en el mundo occidental.

